Jesse: -Creo que el libro que escribí, como que construía algopara que
yo no olvidara los detalles del tiempo que pasamos juntos.
Como un recordatorio de que sí nos conocimos una vez. Sabes, que esto era real, que sí sucedió.
Celine: - Me alegra que digas eso, porque siempre me siento rara porque nunca puedo seguir adelante así:
La gente sólo tiene un romance, o incluso relaciones completas, rompen y lo olvidan.
Siguen adelante como si hubieran cambiado la marca del cereal.
Yo siento que nunca pude olvidar a nadie con quien he estado...
porque cada persona tenía sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie.
Lo que se perdió se perdió. Cuando cada relación termina, me hiere mucho.Nunca me recupero del todo.
Por eso soy muy cuidadosa al involucrarme porque me duele mucho.
Incluso acostarme con alguien, en realidad no hago eso...
porque extrañaré las cosas más mundanas de la persona. Me obsesionan las cosas pequeñas.
Tal vez estoy loca. Cuando era niña mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela.
Un día ella me siguió para saber por qué. Yo estaba viendo las castañascaer de
los árboles y rodar en la acera o las hormigas cruzando el camino,
la sombra de una hoja en el tronco del árbol. Cosas pequeñas.
Creo que lo mismo pasa con la gente. Veo en ellos pequeños detalles,
muy propios de cada uno que me conmueven y que extraño y que siempre extrañaré.
Nadie se puede reemplazar...porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos.
Como, recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo y cómo el sol la hacíabrillar esa mañana
antes de que te fueras. Recuerdo eso, y lo extrañé. Realmente loca, ¿verdad?
Jesse: -Ahora lo sé. ¿Sabes por qué escribí ese estúpido libro?
Celine: - ¿Por qué?
Jesse: - Para que tú fueras a una lectura en París...y yo pudiera ir y preguntarte, "¿Dónde diablos estabas?"
Celine: -No... ¿Pensaste que yo estaría hoy aquí?
Jesse: -Hablo en serio. Creo que lo escribí, de cierta forma, para tratar de encontrarte.
Celine: -Bien, eso... Sé que no es cierto...pero es lindo.
Jesse: - Yo creo que es cierto. ¿Cuáles eran las probabilidades de volvernos a ver?
Celine: -Después de ese diciembre, yo diría que casi cero.
Pero de todas formas no somos reales, no sólo somos personajes en el sueño de esa vieja.
Está en su lecho de muerte, soñando con su juventud. Así que claro que nos veríamos de nuevo.
Jesse: -Dios. ¿Por qué no fuiste a Viena?
Celine: - Ya te dije por qué.
Jesse: - Yo sé por qué, yo sólo...Desearía que hubieras estado. Nuestras vidas pudieron ser muy diferentes
Celine: -¿Tú lo crees?
Jesse: -En realidad, sí.
Celine: -Tal vez no. Tal vez habríamos terminado odiándonos.
Jesse: -¿Así como nos odiamos ahora?
Celine: -Sabes, tal vez somos...Sólo servimos para encuentros cortos caminando en
ciudades europeas, con un clima cálido.
Jesse: -Dios. ¿Por qué no intercambiamos teléfonos y todo eso? ¿Por qué no lo hicimos?
Celine: -¿Porque éramos jóvenes y estúpidos?
Jesse: -¿Crees que aún lo somos?
Celine: -Creo que cuando uno es joven, uno cree que habrá mucha gente con la que se conectará.
Y luego uno se da cuenta de que sólo pasa algunas veces. Y uno puede arruinarlo.
Desconectarse. El pasado es pasado. Tenía que ser así.
Jesse: -¿Realmente crees eso? ¿Que todo está escrito?
Celine: -Bueno, el mundo tal vez sea menos libre de lo que pensamos.
Jesse: -¿Sí?
Celine: -Bajo las mismas circunstancias, siempre sucederá lo mismo.
Dos partes de hidrógeno, una de oxígeno, y siempre tienes agua.
Jesse: -No, digo, ¿qué tal que tu abuela hubiera vivido una semana más?
¿O que hubiera muerto una semana antes? ¿O aun días? Todo podría haber sido diferente.
Celine: - No puedes pensar así. Es...
Jesse: - Con la mayoría de las cosas, no, pero...Es que esta vez parece que algo falló.
Los meses antes de mi boda yo pensaba en ti todo el tiempo. Incluso en el camino,
estaba en el auto y un amigo me llevaba al centro y miré por la ventana y creí verte
no muy lejos de la iglesia cerrando un paraguas y entrando a una rotisería en la esquina
de la 13 con Broadway. Y pensé que me estaba enloqueciendo.
Pero ahora creo que tal vez eras tú.
Celine: -Yo vivía en la 11 con Broadway.
Jesse: -¿Ves?
El tiempo no para...
martes, 30 de noviembre de 2010
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