COBARDE
El tiempo no para...
martes, 31 de agosto de 2010
lunes, 30 de agosto de 2010
>>-¡Derek! No puedo recordar nuestro último beso. Lo único en lo que pensaba era que iba a morir y no podía recordar la última vez que te besé. Es patético, pero quiero recordar la última vez que fuimos felices. No paro de intentar recordarlo y no puedo, Derek. No soy capaz.
-Fue un jueves por la mañana. Llevabas esa camiseta de Darmouth que te queda tan bien, la que tiene un agujero. Te había lavado el pelo y olía como a flores. Yo llegaba tarde, dijiste que nos veríamos luego. Te acercaste a mí, te apoyaste en mi pecho y me besaste. Un beso rápido, de los normales, como si fueramos a hacerlo a diario el resto de nuestra vida. Seguiste leyendo el periódico y yo me marché. Ese fue el último beso.
Tantas veces te perdone, tantas oportunidades te di.
- vos no me dejas pasar una -
Ya no me importa sufrir, tengo que reconocer que estoy acostumbrada.
Hoy descargue gran parte de mi mierda en ese llanto, eso no quiere decir que no
me quede nada adentro. Estoy mucho peor que eso que viste.
Si es que me viste, si es que no estabas demaciado ocupado.
No lo hice en ese momento para llamar tu atencion,
lo hice en ese momento porque me sentia sola,
pero por suerte hay gente que se preocupa por mi.
(Gracias♥)
Por otra parte; volviendo al tema
Se me hace tan dificil no obtener ni un hola de tu parte.
Sos tan duro conmigo, me gustaria saber que es eso que te hice
para que estuvieras asi.
Se que me mande una cagada, pero no fue con vos esa cagada.
Yo me canse de remarla, pero lo voy a seguir haciendo;
No creo que todo lo que hice sea en vano.
En este momento;
Te odio ~
- vos no me dejas pasar una -
Ya no me importa sufrir, tengo que reconocer que estoy acostumbrada.
Hoy descargue gran parte de mi mierda en ese llanto, eso no quiere decir que no
me quede nada adentro. Estoy mucho peor que eso que viste.
Si es que me viste, si es que no estabas demaciado ocupado.
No lo hice en ese momento para llamar tu atencion,
lo hice en ese momento porque me sentia sola,
pero por suerte hay gente que se preocupa por mi.
(Gracias♥)
Por otra parte; volviendo al tema
Se me hace tan dificil no obtener ni un hola de tu parte.
Sos tan duro conmigo, me gustaria saber que es eso que te hice
para que estuvieras asi.
Se que me mande una cagada, pero no fue con vos esa cagada.
Yo me canse de remarla, pero lo voy a seguir haciendo;
No creo que todo lo que hice sea en vano.
En este momento;
Te odio ~
Estoy cansada de esta inseguridad, de no saber. De no querer creer, de creer querer. De estar indecisa, de dudar entre el sí y el no en una pregunta donde el no sé está tachado desde el principio.
Basta ya de estar siempre con lo mismo, y recaer como si fuera una adicta. Que ni tu eres mi droga, ni mi marca de heroína ni yo soy una estupida que no puede vivir sin tí.
Tengo que conseguir girar la cara, mirar hacia otro lado y olvidarme de tu existencia, porque sólo estoy consiguiendo sentirme cada vez peor.
No puedo seguir temblando cada vez que me sonríes, poniéndome tonta cuando me diriges la palabra o intentando llamar tu atención. Es tonto, tonto. Porque ya estoy lo suficiente acostumbrada a ti, lo suficiente cansada de que estés en mi vida como para que reaccione de esa manera.
No quiero admitir lo que siento, sólo para enmascarar lo mucho que me dolía haberte perdido desperdiciando una oportunidad.
Por una vez en la vida, quiero que me quieras. Simplemente, no quiero olvidarme de que existes y empezar de cero volviendome a fijar en ti.
Basta ya de estar siempre con lo mismo, y recaer como si fuera una adicta. Que ni tu eres mi droga, ni mi marca de heroína ni yo soy una estupida que no puede vivir sin tí.
Tengo que conseguir girar la cara, mirar hacia otro lado y olvidarme de tu existencia, porque sólo estoy consiguiendo sentirme cada vez peor.
No puedo seguir temblando cada vez que me sonríes, poniéndome tonta cuando me diriges la palabra o intentando llamar tu atención. Es tonto, tonto. Porque ya estoy lo suficiente acostumbrada a ti, lo suficiente cansada de que estés en mi vida como para que reaccione de esa manera.
No quiero admitir lo que siento, sólo para enmascarar lo mucho que me dolía haberte perdido desperdiciando una oportunidad.
Por una vez en la vida, quiero que me quieras. Simplemente, no quiero olvidarme de que existes y empezar de cero volviendome a fijar en ti.
En otoño, cuando observo la caída lenta de las hojas de los árboles, no puedo evitar acordarme de ella. De su sonrisa imborrable; de sus lágrimas dulces. De los abrazos rotos, de la risa musical y la energía inacabable. Pero sobretodo recuerdo sus besos. Pero sobretodo recuerdo los besos de aquella noche, los besos...De despedida.
>> -No sé que me ha pasado. No te ofendas, pero a veces una se siente más libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será?
Me encogí de hombros.
-Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
-¿Es eso también de tu amigo?
-No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
-¿Y cómo me ves tú a mí?
-Como un misterio.
-Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
-No es un cumplido, es una amenaza.
-¿Y eso?
-Los misterios hay que resolverlos, averiguar que esconden.
-A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
-A lo mejor me sorprendo. Y tú también.
-No me había dicho que fueras tan cara dura.
-Es que la poca que tengo, la reservo para tí.
-¿Por qué?
Porque me das miedo, pensé. <<
Me encogí de hombros.
-Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quiere creer que somos.
-¿Es eso también de tu amigo?
-No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.
-¿Y cómo me ves tú a mí?
-Como un misterio.
-Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
-No es un cumplido, es una amenaza.
-¿Y eso?
-Los misterios hay que resolverlos, averiguar que esconden.
-A lo mejor te decepcionas al ver lo que hay dentro.
-A lo mejor me sorprendo. Y tú también.
-No me había dicho que fueras tan cara dura.
-Es que la poca que tengo, la reservo para tí.
-¿Por qué?
Porque me das miedo, pensé. <<
Te prometo que no vuelvo a lastimarte, sé que estas herido pero tu comprendes que a veces me duele, que por cualquier cosa dices que te marchas, niegas que en el fondo quieres detenerte o acaso no entiendes, que tus tristezas son mis tristezas, que tu sonrisa me pertenece, que mi sonrisa también es tuya, aunque nos peleemos siempre nos entendemos.
sábado, 28 de agosto de 2010
viernes, 27 de agosto de 2010
Sordo y ciego.
Te amo. Te amo con toda mi alma y ser.
¿Cómo es posible que no lo entiendas? ¿Es tan difícil de comprender? Te lo podría deletrear 1002058 veces. Podría gritarlo a todo pulmón en tu oído, hasta destrozarte los tímpanos. Decírtelo en todos los idiomas que existen sobre la faz de la Tierra. También podría escribirlo en cada una de las centelleantes estrellas que pueblan el infinito universo. Abría podido hacer todo eso junto y más para demostrarte mi amor. ¿Pero sabes qué? Sería completamente inútil. Tu nunca te darías cuenta. Tu mente espesa jamás lo asimilaría. Seguirías totalmente indiferente ante mis constantes indirectas. Sordo y ciego.

Kia y James no eran una pareja corriente. Se querían, se amaban, se respetaban, sí. Pero no se tocaban. Ni un simple abrazo. Jamás. Simplemente no podían. Vivían lejos, tanto que nunca se veían. Pero aún así, seguían juntos. Se seguían queriendo y amando como otra pareja cualquiera. Con la diferencia de no tocarse. ¿Sabéis cual era su secreto? Las palabras.
jueves, 26 de agosto de 2010
-Los ojos suelen ser un reflejo del alma, por eso siempre me sorprendo cuando buceo en ti y no veo más que niebla. ¿A caso es que no tienes alma o que no quieres tenerla? ¿De qué te protejes?
-De nada.
La chica desvió la mirada y deslizó sus ojos por la fila de discos que había en la estantería.
-Mira, no te conozco bien, pero conozco bien a la gente. A las personas. Y tú no eres una persona normal, así que creo que no puedo conocerte a no ser que tú me dejes, y no estás por la labor.
-Prefiero no hablar de eso ahora, ¿vale?
El silencio inundó la sala. El chico rasgó con cuidado, como si no quisiera romperlo, las cuerdas de su guitarra. Aquella chica le fascinaba. Desde el instante que se habían tropezado en el ascensor, había soñado con pasar tiempo con ella, con conocerla a fondo, con poder rozar algún día sus labios. Pero ella tenía esa muralla, esa que la hacía aún más especial, esa que daban ganas de derrumbar, pero que parecía irrompible. Él estaba dispuesto a todo con tal de tenerla. Incluso a destrozar murallas o despejar nieblas.
-De nada.
La chica desvió la mirada y deslizó sus ojos por la fila de discos que había en la estantería.
-Mira, no te conozco bien, pero conozco bien a la gente. A las personas. Y tú no eres una persona normal, así que creo que no puedo conocerte a no ser que tú me dejes, y no estás por la labor.
-Prefiero no hablar de eso ahora, ¿vale?
El silencio inundó la sala. El chico rasgó con cuidado, como si no quisiera romperlo, las cuerdas de su guitarra. Aquella chica le fascinaba. Desde el instante que se habían tropezado en el ascensor, había soñado con pasar tiempo con ella, con conocerla a fondo, con poder rozar algún día sus labios. Pero ella tenía esa muralla, esa que la hacía aún más especial, esa que daban ganas de derrumbar, pero que parecía irrompible. Él estaba dispuesto a todo con tal de tenerla. Incluso a destrozar murallas o despejar nieblas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)