-¿Qué?
-Nuestra relación. Nuestro amor. Un simple juego. Te aburrías, me viste en aquel portal, llovía y decidiste jugar un rato a los cuentos de hadas conmigo.
-Pero, ¿qué dices? ¿De dónde sacas esa idea?
-De como miras a las demás, de como la miras a ella. Cómo si a mi
-No te entiendo, yo no la miro, yo sólo te veo a ti.
-Déjame que me ría. ¿Sabes Ryan? Cada minuto a tu lado ha sido el mejor de mi vida. He vivido momentos que creía sólo existían en las series y en las novelas. He disfrutado de cada beso, de cada roce. Pero todo eso no salva lo que sufro cada vez que nos cruzamos con ella, que la devoras con los ojos. Pensaba que eras distinto. Un príncipe azul. Y yo por un momento me he convertido en una de esas estúpidas princesas rosas de cuento. He sido una estupida. Me has hecho ser una estupida. Me voy.
-No, por favor, yo... Siento lo que sea que haya hecho, lo que sea que pienses que he hecho. Lo siento. Te quiero, Estrella, no me dejes. Te iré a buscar a tú portal cada día, haré que llueva para repetir nuestro primer beso, para comenzar de nuevo. No quiero que esto se acabe.
-Lo siento Ryan. Te di una oportunidad. Le di una oportunidad a lo nuestro. La perdiste. Fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario