El tiempo no para...

lunes, 30 de agosto de 2010


>>-¡Derek! No puedo recordar nuestro último beso. Lo único en lo que pensaba era que iba a morir y no podía recordar la última vez que te besé. Es patético, pero quiero recordar la última vez que fuimos felices. No paro de intentar recordarlo y no puedo, Derek. No soy capaz.

-Fue un jueves por la mañana. Llevabas esa camiseta de Darmouth que te queda tan bien, la que tiene un agujero. Te había lavado el pelo y olía como a flores. Yo llegaba tarde, dijiste que nos veríamos luego. Te acercaste a mí, te apoyaste en mi pecho y me besaste. Un beso rápido, de los normales, como si fueramos a hacerlo a diario el resto de nuestra vida. Seguiste leyendo el periódico y yo me marché. Ese fue el último beso.

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