El tiempo no para...

domingo, 8 de enero de 2012

Puro el paladar se regocija entero,

cristalizando algo eterno en mis devociones.

Muchos sabores siguen sin nacer.

Pídeme todo lo que tú más quieras

y unas horas para malgastar.

Pídemelo de la forma que quieras,

y algún lapso de tiempo inmortal.

Te empiezo a ver mas allá,

mas acá te conozco hace tiempo.

Dejo de espiar y te espero vivo.

Y yo se que lo nuevo siempre vino corriendo,

hace frío, una hoguera resplandeciendo.

Tiro la roca al mar, que lleva mis deseos,

busco en la trama el desconcierto, las emociones.

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