Soy el hijo de la furia y del amor
el Jesús de los suburbios..
Y no hay nada de malo en mí
así es como se supone que tengo
que ser en una tierra de hacer
creer que no cree en mi.
Leí la pintada en la caseta del cuarto
de baño como las sagradas escrituras
de un centro comercial y aquello parecía
confesarse. No dijo mucho
pero sólo confirmó que el centro de la tierra
es el fin del mundo.
Y yo realmente pude despreocuparme.
Vivir y no respirarse morir en tragedia correr,
huir encontrar aquello en lo que crees.
Y yo dejo a un lado este huracán de jodidas mentiras
perdí mi fe en esto; esta ciudad que no existe[...]
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